de noche



Camarero!! una ceeeerveza fría y para picar dos tapas: una de de la Caja pa´fuera, y otra de quiero hacerte sentir cosas.


De noche te encuentras lluvias de meteoritos pares. Pequeños puntos de luz blancos que se van separando y creciendo para convertirse, tras un golpe de aire, ruido y asco en otros dos rojos con trayectoria simétrica a los anteriores. Menguan y se juntan.

La ciudad camufla su naturaleza. Los árboles se ocultan pero, irónicamente, se ven por las manchas negras que crean sus hojas y ramas en los letreros luminosos cuando los miras de lejos. Se ven porque, irónicamente, no te dejan ver las ofertas en los precios de electrodomésticos, el equipamiento de serie de los coches, a cuánto sale el kilo de manzanas en el Alimerka o qué tenían hoy de menú del día en Casa Baró.

Hay quien sigue usando las cabinas de teléfono. Una señora bajita se apolla contra el cristal con la cabeza girada y los hombros ligeramente subidos. Gesticula con la mano libre. Parece que le habla a un crío. ¿qué hora será en ultramar?

Me cruzo con un chico también alto, algo más joven que yo y con un aspecto algo más desaliñado que el mío. Me mira serio y me mantiene la mirada. Duelo de Machos. Tranquilo alfa. Ganas tú. Sigo andando despacio.

Es de noche pero no es muy tarde. Un padre acompaña a su pequeña hija y ella empuja un carrito de bebé. El asa le llega por los ojos pero ella ejerce de hermana mayor. El padre la ayuda. Él lleva su mano también en el asa pero con el meñique encima de la mano de la niña. Caminan sin prisa. Hace una noche más que agradable.

Una pareja que viste cazadoras de cuero, pantalones apretados, botas, cadenas y logotipos de Harley Davidson está cogida de la mano, ambos pasean hablándose. Más allá un señor mayor, con bigote y pantalón de pana, también pasea de la mano de una mujer que "le pega": más o menos de su edad, vaqueros, camisa, jersey claro y chaqueta oscura. También hablan de sus cosas. Un poco más lejos unos adolescentes con sus ropas de marca algo ostentosas y claros símbolos trivales: cascos grandes, pelo moderno, pantalones caídos él, falda subida (o corta) ella, pasea de la mano, hablando de sus cosas. Sonrío. Me hacen sonreír las cosas del amor.

No hay estrellas. Un manto cobrizo oscuro cubre los edificios y todo en general. Me gusta volver andando del trabajo.

sobretodo con la peazo noche que hubo el otro día O;-)

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